23.10.09
El final
quiero llegar a tu casa y entrar como el viento por la ventana, colarme entre las sábanas y hacerte el amor con un suspiro.
Quiero mirarte a los ojos y descifrar el porqué del universo en un destello, quiero tomar tu cabello y sumergirme en un mar de sueños con tu aroma.
Quiero besar tus labios y acallar ese "adiós", prolongar ese instante en el que tu y yo nos poseemos con nuestras bocas.
El final está por llegar, pero antes de que suceda quiero que mires mis ojos y sepas porque no puedo volver atrás, quiero que te des cuenta que tengo miedo, despuès mi boca pronunciarán dos palabras que romperan el encanto: "se terminó" y mi mente completará "aunque no quisiera".
Me gustan los hombres
Me gustan los hombres de piel oscura, me embrujan los ojos coquetos de los mulatos, que sean lo màs parecido al color de la noche.
Me gustan los hombres de ojos grandes porque aprecian mi belleza en su esplendor.
Me gustan los hombres altos, me encanta imaginar que jamás estarán a mi alcance.
Me gustan los hombres blajos, me deleita sentir que puedo dominar.
Me gustan los hombres: altos, bajos, flacos, morenos,, gordos, blancos, eso si, de manos firmes para que me toquen bien.
Me gustan los hombres (punto)
26.9.09
Decepcion
Considero que no soy una bruja mala. Tengo en mis adentros todo el amor que le prodeso a esa gente especial, pero hay quienes no lo valoran.
Pensandolo bien pueede ser que yo misma propicie que me ignoren. Me abstraigo del mundo por tiempo indefinido, tanto así que hay una hada que ya ni me conoce, y dos chicos multicolores me despidieron de su casa, de sus vidas.
Me pase mucho tiempo pintando mi propia piel con los colores que esos muchachos ofrecían para mí, mentras tanto yo le regalaba cuentos, canciones, sonrisas y bailes. Los tres juntos pasábamos tardes inolvidables conociendo el mundo, un mundo paralelo a este, como tantos mundos hay. Un universo lleno de milagros que nosotros obrábamos con nuestras manos; los continentes de ese mundo maquillaban su piel con múltiples tonos y cada uno de los países quería haer un cambio en su cabelera. Pasábamos por las ciudades y en todas ellas quedaba la huella multicolor, bailarina y sonriente de nuestra presencia.
Todo aquello ha terminado.
En mi piel ya no habrá colores.
En sus oídos ya no habrá cuentos.
De nuestros rostros desaparecerán las sonrisas compartidas.



